Ask a Question

Rompiendo cadenas: la berajá de Matir Asurim

Rav Shay Tahan

Mientras nuestra nación celebraba la audaz liberación de rehenes por parte de unidades especiales de las FDI, muchos recitaron la berajá «matir asurim». Hoy analizaremos si esta berajá puede decirse con motivo de la liberación de rehenes y si cualquier persona puede recitarla o solo quienes han sido liberados.

La berajá מתיר אסורים se menciona en el Talmud (ברכות ס,א), que indica que, cuando una persona se despierta por la mañana, debe recitar las berajot de Birjot Hashájar. Una de estas berajot es «Baruj atá Hashem matir asurim», que se recita cuando la persona se levanta, se sienta en su cama y estira su cuerpo(טור ופרישה) . A primera vista, podría parecer que la berajá se instituyó únicamente para el despertar por la mañana y no para la liberación de rehenes.

Sin embargo, Jazal usaron la metáfora de ser liberado del cautiverio para describir el despertar por la mañana. Quien duerme se asemeja a alguien que está cautivo, y al despertar y mover su cuerpo, se asemeja a alguien que ha sido liberado. Así pues, si la usamos de manera metafórica, ¿por qué no podríamos aplicarla a aquello que representa en la vida real?

Una vez que la persona dice la berajá, puede tener en mente también una intención por los cautivos. Este concepto es semejante a la idea de los guilgulim, la reencarnación. El Gaón de Vilna(אמרי נועם ברכות ס, ב) mencionó que, cuando decimos la berajá, debemos tener en mente que Hashem libere también a las almas que están atrapadas en los objetos.

Original en inglés