Rav Shay Tahan
A la luz de los acontecimientos recientes y de la creciente demanda dentro de la comunidad judía de solicitar permisos de armas, hay varias consideraciones halájicas que deben abordarse.
Armados con la halajá: mujeres, armas y defensa propia
En primer lugar, examinemos la cuestión de si a las mujeres se les permite portar un arma.
La Torá prohíbe a los hombres vestir ropa de mujer y viceversa(לא יהיה כלי גבר על אשה, ולא ילבש גבר שמלת אשה- דברים כה, ב) .
Un ejemplo se cita en la Guemará (נזיר נט, א): ¿De dónde aprendemos que una mujer no debe salir a la batalla con armas? La Torá dice: «El atuendo de hombre no estará sobre una mujer». Y el Rambam lo especifica, tal como se establece en la halajá (שולחן ערוך יו״ד סימן קפב ס״ה): «Una mujer no se vestirá con ropa de hombre, por ejemplo, poniéndose en la cabeza una mitra o un casco, o vistiendo una armadura, etc.». La razón de esto es la que afirma la Guemará (קדושין ב, ב): los hombres son quienes se dedican a la guerra, no las mujeres; por lo tanto, las armas están destinadas a los hombres, y las mujeres no deben portarlas en virtud de esta restricción.
Por supuesto, el principal permiso para que una mujer esté armada es para su protección. Cuando Jazal inicialmente le prohibieron portar un arma, no fue en situaciones de peligro, ya que en tales casos casi todas las mitzvot de la Torá quedan desplazadas para salvar la vida. Por lo tanto, si una mujer vive en una zona peligrosa o viaja por tales lugares, debe poder protegerse si es necesario.
Rabí Yehudá Hajasid escribe en el Séfer Jasidim (סימן ר’): «Mujeres que viajan por el camino y temen que gentiles se topen con ellas, les está permitido andar con vestimenta extranjera y ceñirse una espada».
Sin embargo, existen algunas kulot adicionales para que las mujeres porten un arma, tal como lo analizan el Rav Moshé Feinstein(אגרות משה או״ח ח״ד סימן עה אות ג’) y el Rav Ovadiá Yosef (יוח״ד ח״ה סימן נה).
Ellos explican que la prohibición mencionada se aplica solo a quienes visten ropa del sexo opuesto para aparentar ser de ese sexo o para verse bien (ט״ז, ש״ך סימן קפב). Sin embargo, si la prenda se usa con otro propósito, como una persona que se pone un sombrero de mujer para protegerse del sol o del frío (cuando no tiene a su disposición un sombrero de hombre), entonces no transgrede esta prohibición. En consecuencia, un arma, que no tiene el propósito de verse bien ni de aparentar ser hombre, estaría permitida.
Aunque la halajá inicialmente prohibió a las mujeres portar armas, ello se debió al contexto histórico en el que los hombres portaban armas para lucirse y aparentar fortaleza, lo cual entra en la categoría de «por belleza».
Portar armas en Shabat
Exploremos ahora la cuestión de portar un arma en Shabat.
La pregunta aquí se divide en dos partes. Una pregunta: existe una cuestión de muktsé (objetos que está prohibido manipular en Shabat), es decir, si está permitido mover un arma en general. Y la segunda pregunta es la de trasladar un objeto de un dominio privado a un dominio público donde no hay eruv (un cercado que permite cargar en Shabat).
El Rav Elyashiv (קובץ תשובות ח״ג סימן נא) escribe que el estatus de un arma es como el de un utensilio cuya función principal es prohibida(כלי שמלאכתו לאיסור) , por lo tanto, aunque no se debe mover sin motivo, está permitido moverla para su propio uso y para usar su lugar. Hay también otras opiniones que sostienen que el arma de uno no es muktsé en absoluto y puede portarse sin restricciones, pues está permitida también porque sirve como disuasión(הגרש״ז אורבעך מובא בארחות שבת ח״ב עמוד לג) .
Expliquemos el asunto.
El Rambam escribe: «Los Sabios prohibieron mover ciertas cosas en Shabat de la manera en que se hace durante la semana. ¿Y por qué tocaron esta prohibición? Dijeron: “Si los profetas advirtieron y ordenaron que tu caminar en Shabat no sea como tu caminar durante la semana, ni tu conversación en Shabat como tu conversación durante la semana, como dice: ‘ודבר דבר’, con mayor razón tu cargar en Shabat no debe ser como tu cargar durante la semana, para que no sea como un día de semana a tus ojos, y uno llegue a cargar [objetos] y a reparar utensilios de un lugar a otro o de una casa a otra, o a construir paredes”. Y de igual modo [en cuanto a] buscar cosas con las que ocuparse, y resultará que no guardó el Shabat y anuló la razón expresada en la Torá: “Para que descanses”».
El Raabad añadió que decretaron esto por temor a que uno se olvide y lleve el objeto que está moviendo en su mano a un dominio público.
Ahora bien, hay varias categorías de muktsé, y para cada categoría hay leyes y normas diferentes, y se dividen en tres tipos, aunque hay más.
Una de esas categorías de muktsé es el utensilio cuya función principal es prohibida, que es una herramienta diseñada para un uso prohibido en Shabat. Este tipo de muktsé está permitido moverlo para su propio uso y para usar su lugar. Es decir, tomemos como ejemplo unas tijeras, que se consideran muktsé. Aunque no se permite usarlas para su uso principal, como cortar papel o tela, usarlas para cortar verduras está permitido.
Volvamos a nuestro tema. Como explicamos arriba, un arma es un utensilio cuya función principal es prohibida; aun así, está permitido moverla para su propio uso, y está incluido en ello portarla para que esté disponible para su uso en un momento de emergencia, jas veshalom, y también con el propósito de disuasión.
En cuanto a la ley de cargar hacia un dominio público, el Shulján Aruj escribe (או״ח סימן שא ס״ז): «Un hombre no saldrá con una espada, un arco, un escudo, una lanza ni con ningún objeto que no sea un adorno». Resulta, pues, que está prohibido salir con armas, ya que se sacan de una manera que no es la forma normal de vestir.
No obstante, el Aruj Hashulján (או״ח סימן שא סעיף נא) explica que esta prohibición se dijo solo respecto a personas comunes, pero a un soldado, un policía y similares se les permite portar armas, ya que se consideran parte de su vestimenta. Sin embargo, el Rav Elyashiv discrepó de esta opinión, por lo que no hay permiso para ello.
Por lo tanto, el único permiso para portar el arma en un lugar sin eruv es donde pueda haber peligro o riesgo de terrorismo; entonces, ciertamente, con el propósito de salvar vidas, está permitido hacer todo lo que sea necesario. Sin embargo, en una ciudad con eruv, no hay prohibición de portar el arma para defensa propia.
Rezar con armas
Dada la creciente relevancia de solicitar un permiso de armas hoy en día, surgen numerosas preguntas halájicas para quienes poseen una pistola. Analicemos si se permite entrar a una sinagoga o a un bet hamidrash con un arma y si uno puede llevar un arma enfundada sobre su persona mientras reza.
El Talmud (סנהדרין פב,א) explica que está prohibido entrar a la casa de estudio con armas. También el Shulján Aruj dictamina (אורח חיים סימן קנא ס״ו) que no se debe entrar a la sinagoga con un cuchillo largo. La razón de esto es que la sinagoga está destinada a la tefilá, que alarga la vida de la persona, mientras que el cuchillo acorta la vida de la persona (משנה ברורה שם). Todo esto se refiere a un cuchillo que se usa como arma, pero no destinado a comer. Sin embargo, si uno trae un cuchillo con el propósito de comer, está permitido (בית יוסף שם), y parece que la razón es que en ese caso no se considera un arma.
Aun así, el Bet Yosef citó (סימן קנא) en nombre de Rabenu Péretz que no se debe ser estricto a menos que el cuchillo esté a la vista, y así también lo citó la Mishná Berurá (שם)en nombre del Eliyá Rabá. En consecuencia, el Rav Ben Tsión Abá Shaúl (אורל״צ פרק מה אות נט) permitió entrar a la sinagoga con un arma cubierta de manera que no se note.
Por lo tanto, parecería permitido rezar con el arma propia, y ciertamente permitido si el arma está cubierta. Sin embargo, encontramos en las palabras de los Mekubalim que advirtieron contra portar cualquier objeto de hierro durante la tefilá (כף החיים סימן צב ס״ק כט), y Rabí Ovadiá Yosef (יחו״ד ח״ה סימן יח) escribió que el Maharam de Rothenburg prohibió entrar a la sinagoga con un cuchillo por la razón que mencionamos antes, que la tefilá alarga la vida de la persona pero el cuchillo la acorta, y si es así, esta razón se aplica tanto si uno reza en la sinagoga como en casa (aunque Rabí Ovadiá Yosef rechazó esto).
Sin embargo, del conjunto de las palabras de los poskim se desprende que no dictaminaron conforme a la opinión de los mencionados Mekubalim y solo lo prohibieron en la sinagoga.
בספר מטה יהודה סימן קנא)).
El séfer Tefilá Kehiljatá (capítulo 27, halajá 24) escribió que lo ideal es quitarse el arma o cubrirla antes de rezar. Sin embargo, si le es imposible quitarse o cubrir el arma, no debe cancelar su tefilá por ello.
Quiera Hashem cumplir pronto el pasuk: «Y forjarán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas; no alzará espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra» (Yeshayá 2:4).
