Ask a Question

Regalos de fin de año para los Rabanim y los maestros

Regalos de fin de año para los Rabanim y los maestros

Rav Shay Tahan

Hacia el final del año, se acostumbra expresar gratitud a los Rabanim y maestros que se han dedicado incansablemente durante todo el año a asegurar el éxito del aprendizaje de nuestros hijos. Esta tradición consiste en darles una muestra de agradecimiento por su arduo trabajo. Sin embargo, surge una pregunta frecuente: ¿pueden tomarse estas muestras de agradecimiento del maaser? Por lo general, el maaser está destinado a sostener a los pobres o al estudio de la Torá, como yeshivot, colelim o estudiosos de la Torá. Si un maestro o Rav se encuentra realmente en estado de pobreza, ciertamente está permitido darle un regalo de los fondos del maaser. Pero, ¿qué sucede con los maestros que no se encuentran en estado de pobreza?

En tales casos, es esencial considerar la intención y el propósito del maaser. El objetivo principal del maaser es ayudar a los necesitados y sostener el estudio de la Torá. Aunque los maestros que no se clasifican como pobres quizá no sean aptos para recibir directamente fondos del maaser, surge la pregunta de si podemos darles maaser como muestra de agradecimiento. Existe un debate entre los principales poskim de la generación anterior respecto de si está permitido usar fondos del maaser para pagar la colegiatura de los hijos. El Rav Moshé Feinstein (יו״ד סימן קמג) expresa la opinión de que los fondos del maaser no deben usarse para este fin. El razonamiento del Rav Feinstein se basa en el principio de que el maaser no debe usarse para obligaciones que uno ya está obligado a cumplir.

Dado que en nuestros tiempos es un requisito establecido proporcionar educación a los hijos, los padres están, por lo tanto, obligados a enviar a sus hijos a la escuela. En consecuencia, el Rav Feinstein sostiene que los gastos de colegiatura deben cubrirse con fondos personales y no con el maaser. Se podría argumentar que enviar a los hijos a escuelas públicas, que son gratuitas, podría ser una solución alternativa. Sin embargo, el Rav Feinstein afirma que enviar a los hijos a una yeshivá o institución de estudio de Torá no es una cuestión de elección o preferencia. Es una obligación absoluta proporcionar a los hijos una educación de Torá. Puesto que las escuelas públicas no cumplen con esta obligación, no se puede considerar la decisión de enviar a los hijos a una escuela de estudio de Torá como una simple mitzvá voluntaria.

Más bien, es una obligación esencial que no debe financiarse con el maaser. En resumen, según el Rav Moshé Feinstein, no está permitido usar fondos del maaser para pagar la colegiatura de los hijos. La obligación de proporcionar a los hijos una educación de Torá es absoluta, y debe financiarse con fondos personales y no con el maaser. Aunque las escuelas públicas puedan parecer una alternativa gratuita, no cumplen la obligación específica de la educación de Torá, por lo que no es apropiado considerar los pagos de colegiatura como gastos de maaser. Por otro lado, el estimado sabio Jajam Ovadiá Yosef (יחוה דעת ח״ג עמוד רנג) sostuvo una perspectiva diferente respecto del uso de fondos del maaser para la colegiatura de los hijos.

Él sostuvo que, dado que según la halajá el padre no está obligado a mantener económicamente a sus hijos una vez que cumplen seis años, puede considerarlo un acto voluntario. Por consiguiente, Jajam Ovadiá opinó que estaría permitido utilizar fondos del maaser para cubrir los gastos de colegiatura. El razonamiento de Jajam Ovadiá se basa en el entendimiento de que, una vez que los hijos cumplen seis años, la responsabilidad principal de su educación pasa a la comunidad o a la escuela. Por lo tanto, brindar apoyo económico para su educación puede verse como un acto voluntario de elección personal y no como un deber paterno obligatorio.

Siguiendo esta línea de pensamiento, Jajam Ovadiá sugiere que usar fondos del maaser para pagar la colegiatura de los hijos puede verse como un acto loable, semejante a sostener el estudio de la Torá o causas benéficas. Al contribuir a la educación de los niños, uno contribuye al avance de la Torá y asegura la transmisión del conocimiento y los valores judíos a la siguiente generación. En resumen, Jajam Ovadiá Yosef sostuvo que usar fondos del maaser para la colegiatura de los hijos está permitido, ya que según la halajá el padre no está obligado a mantener a sus hijos una vez que cumplen seis años. Según esta perspectiva, brindar ayuda económica para su educación puede considerarse un acto voluntario, en consonancia con el propósito del maaser de sostener el estudio de la Torá y causas benéficas.

El Rav Harfenes, en su séfer «Mekadesh Israel» (Janucá, סימן ו’), afirma que dar una propina a un Rav se considera una mitzvá. Según esta perspectiva, puesto que está permitido usar fondos del maaser para mitzvot voluntarias que uno no está obligado a cumplir, estaría permitido usar el maaser para dar propinas a los Rabanim. Según el Rav Harfenes, expresar gratitud y aprecio a los Rabanim mediante gestos monetarios, especialmente dándoles una propina, es un acto de cumplimiento de la mitzvá de honrar a los estudiosos de la Torá y puede contribuir a mejorar la educación de los propios hijos. Aunque quizá no exista una obligación halájica estricta de dar propina a los Rabanim, se considera de todos modos una acción digna de elogio, que entra en la categoría más amplia de mitzvot que no son obligatorias.

Por lo tanto, el Rav Harfenes sugiere que los fondos del maaser, que están destinados a sostener mitzvot y actos benéficos, pueden asignarse para dar propinas a los Rabanim. Al hacerlo, las personas combinan el cumplimiento de la mitzvá de honrar a los estudiosos de la Torá con la utilización de los fondos del maaser. Cabe señalar que esta opinión trata específicamente del uso de fondos del maaser para dar propinas a los Rabanim y no trata de otras formas de apoyo o contribuciones económicas a Rabanim o instituciones educativas. Cada caso debe evaluarse según sus circunstancias específicas y en consulta con una autoridad halájica calificada.

Publicado originalmente en The Jewish Vues.

Original en inglés