Ojo en la cocina: supervisión de la kashrut en la cocina
Rav Shay Tahan
La semana pasada hablamos de las cuestiones monetarias de emplear a una señora de limpieza para limpiar antes de Pésaj, como arrebatar a una señora de limpieza de su lugar de empleo o tratar directamente con ella, evitando a la agencia de limpieza que la envió. Hoy quisiéramos tratar las cuestiones de kashrut. Comencemos con la pregunta de dejar a la señora sola en casa. Cuando la dejamos sola en la casa, existen preocupaciones conocidas como «בשר שנתעלם מן העין», «carne que estuvo oculta a la vista». Jazal nos prohibieron dejar la comida al alcance de la persona no judía sin supervisión, ya que podría haber cambiado nuestra carne, pollo, pescado, etc., por otros que no son kasher. En caso de que se haya dejado sin supervisión, la
comida queda prohibida (יו״ד סימן קיח). Hay otras preocupaciones, como que ella podría haber cocinado con nuestros utensilios, volviéndolos no kasher, o haber abierto las botellas de vino, volviéndolas no kasher (סימן קיח סעיף יב). Jazal también prohibieron comer lo cocinado por un goy, aun si la comida es comida kasher. Este decreto se conoce como «bishul akum». La razón por la que Jazal no lo permitieron es para alejarnos de los goyim, para que no nos casemos con ellos. No solo la comida deja de ser kasher, sino que también los utensilios utilizados se vuelven taref. Por lo tanto, cuando dejamos sola en casa a una señora de limpieza, nos preocupa que le haya dado hambre y haya cocinado algo para comer o se haya hervido un huevo, volviendo así taref los utensilios. También podría haber usado nuestro horno, tostadora o microondas para calentar su comida.
Esto es así aun si estamos seguros de que no trajo ninguna comida consigo. El Rav Moshé Feinstein (אגר״מ יו״ד ח״א סימן סא) advirtió sobre esto y dijo que no se la debe dejar sola. Pero en caso de que uno no lo sabía y la dejó sola en la casa, los utensilios no requieren kasherización. Sin embargo, se deben esperar 24 horas antes de usarlos, ya que, pasadas 24 horas, si ella cocinó en ellos, se vuelven prohibidos por ley rabínica. Dado que es dudoso si cocinó en ellos, se trata de una duda en una ley rabínica. El Rav Moshé añade que, aun si la señora de limpieza fue contratada solo para limpiar y no para cocinar, de todos modos existe la preocupación. Por otro lado, el Shévet Hakehatí (ח״ו סימן רפא) discrepa de esto y dice que la preocupación existe solo si fue contratada también para cocinar.
De lo contrario, no nos preocupa que, si solo debía limpiar, también cocine. Otra preocupación es que cocine carne y lácteos juntos, o que cocine carne en una olla láctea o viceversa. En caso de que uno deba salir de su casa y no pueda estar presente, hay algunas maneras de permitir dejarla allí. Una manera es entrar a la casa de vez en cuando de forma inesperada (הוא היתר לכתחילה, ראה כף החיים קכג ס״ק). Se debe entrar a la casa sin que pasen más de 18 minutos (גר״א סימן קכט סק״ב) y asegurarse de que la casa no esté cerrada con llave, a menos que él tenga las llaves (ש״ע סימן קיח ס“י). De esta manera, ella temerá ser vista haciendo algo que no le está permitido y posiblemente ser despedida. Aun si uno no puede venir de vez en cuando, debe decirle que regresará en breve, creando así la misma sensación
de temor (סימן קיח ס״י). Por supuesto, al contratarla, debemos asegurarnos de informarle y advertirle que no le está permitido cocinar ni calentar ninguna comida en la cocina. De lo contrario, podría cocinar sin darse cuenta de que no le está permitido hacerlo. La práctica de entrar de vez en cuando también resuelve la cuestión de la «carne que no estuvo a la vista» y el problema del vino que quedó a solas con ella. Una solución más actual es instalar una cámara en la cocina. Al hacerlo, debemos o bien colocar la cámara en un lugar visible, donde ella pueda verla, para que sepa que está siendo observada, o bien informarle de que hay una cámara (שו״ת עמק התשובה ח״ט סימן
פו). Otra manera de permitir dejarla sola en la casa es, o bien guardar la comida bajo llave en un armario y esconder las llaves, o bien sellar la comida en paquetes de modo que, si ella los abre, el sello se romperá y lo sabremos. Esto nos da la seguridad de que la comida no fue manipulada. En caso de que uno no haya cumplido esta halajá y la haya dejado sola sin entrar de vez en cuando, la comida queda restringida solo si sospechamos que ella obtiene algún beneficio al cambiar la carne, el pescado, etc.; por ejemplo, si pensamos que la cambió por algo de menor calidad (סימן קיח ס״י). Dado que hoy en día es muy improbable que ella tenga carne de menor calidad y la cambie, por lo tanto somos indulgentes para
permitir la comida (שו״ת מנחת אשר ח״ב סימן נא). No está permitido dejar a la persona no judía en la casa con una botella abierta de vino no cocido, ya que nos preocupa que pueda agitar la botella como forma de culto de avodá zará (idolatría). Sin embargo, podemos permitirlo si entramos a la casa con frecuencia, como se explicó antes. En caso de que hayamos olvidado que teníamos una botella así en la casa y nos hayamos ido durante el día, el Rav Elyashiv lo permite, ya que no sospechamos que la señora haga dos cosas: primero, abrir la botella, y luego, agitarla.
Yijud con la señora de limpieza.
Otra cuestión relevante es la de yijud (aislamiento). ¿Pueden el esposo o los muchachos quedarse en casa mientras la esposa necesita salir? También aquí hay algunas maneras de permitirlo: 1. Hay un debate sobre si dejar la puerta principal sin llave salva a la persona de la prohibición de yijud. El Raavad (מובא בפתחי תשובה סק״ח) y el Rashbá (אלף רנא) lo permitieron, diciendo que hay yijud solo si la puerta está cerrada con llave, ya que las personas no pecarían si la puerta no está cerrada con llave, pues temen constantemente que alguien pueda entrar. Algunos poskim (רע״א סימן ק) explicaron que su opinión es prohibir las puertas cerradas, aun si no están cerradas con llave. 2.
Si la esposa u otras personas pueden entrar en cualquier momento, entonces el lugar no se considera un lugar de yijud (שו״ת דובב משרים ח״א ס״ה). Por lo tanto, una buena idea sería darle llaves a un vecino y pedirle que entre de vez en cuando como visita sorpresa. 3. Como hablamos antes respecto a la sección de kashrut, la misma solución de colocar una cámara de vigilancia se aplicaría también aquí. Pero aquí, los poskim dicen que alguien además del esposo, como la esposa u otra persona de confianza, debe poder tener acceso para ver la grabación de vigilancia, ya sea en tiempo real o después (חוט שני הלכות מזוזה עמוד תכט, אמנם יש הרבה פוסקים החולקים בזה). Otro requisito es asegurarse de que toda la casa esté cubierta por la cámara de vigilancia.
De lo contrario, nos preocupa que puedan ir a una habitación que no tenga cámara.
Publicado originalmente en The Jewish Vues.
