Ask a Question

Vuelo fatídico y alas de retribución: ¿fue un accidente o una jugada estratégica?

Vuelo fatídico y alas de retribución: ¿fue un accidente o una jugada estratégica?

Rav Shay Tahan

Es difícil no ver la similitud entre lo que está ocurriendo recientemente en Irán y la festividad de Purim; ambas cosas sucedieron en Persia. En aquel entonces, los judíos fueron perseguidos por Hamán, que era el segundo después del rey y quería matar a todos los judíos en un solo día. El resultado fue que Hamán fue ejecutado. De manera similar, en nuestra época, el segundo al mando en Irán, que intentó incansablemente matar a todos los judíos en un solo día con armas no convencionales, también murió. Aprendemos además de la historia de Ester que las cosas suceden por etapas: primero Hashem eleva a los judíos y después elimina a los malvados, como le dijo Zéresh a su esposo Hamán: «Si Mordejai, ante quien has comenzado a caer, es de linaje judío, no prevalecerás contra él, sino que seguirás cayendo delante de él».

La naturaleza de la manera en que actúa Hashem es que, cuando comienza a voltear la situación contra los enemigos de Am Israel, la situación se voltea por completo. Puesto que estamos comenzando a ver la caída de los iraníes, así debería continuar hasta que seamos completamente elevados. Pero ¿por qué las cosas suceden de esta manera, con la caída produciéndose por etapas y no de una sola vez? El Gaón de Vilna explica que el camino de Hashem es elevarnos primero antes de derrotar a nuestros enemigos, para que la gente de todo el mundo, y especialmente nuestros enemigos, vean que Hashem es quien tiene el control y que Él favorece a Am Israel. Escribe así: «Cuando Hashem salva a Su pueblo Israel de sus opresores que se levantan contra ellos, primero los redime y les hace el bien.

Después, ejecuta su venganza contra los enemigos, como en Egipto, donde primero los redimió y luego destruyó a los egipcios en el Mar de los Juncos. De manera similar con Hamán: primero elevó a Mordejai, y después derribó a Hamán y lo colgó, para que él mismo viera la grandeza de Israel y reconociera que Hashem es D-os en toda la tierra. Y cuando Él hace el bien a los justos, entonces toda la ciudad se alegra, pero todavía no le cantan alabanzas. Sin embargo, después, cuando toma venganza de quienes se levantan contra ellos, entonces cantan alabanzas». Este importante patrón debería guiarnos hoy, cuando nuestra nación está librando una guerra y, B”H, derrotando a nuestro despiadado enemigo. El enemigo será vencido, completando la victoria que expresa el kidush Hashem.

Volviendo al acontecimiento reciente:
ya sea que el accidente del helicóptero en el que viajaba el presidente de Irán haya sido un accidente o el trabajo limpio del Mosad israelí, esta semana el mundo es un lugar mejor que la semana pasada con la ausencia de ese malvado y perverso carnicero. Pero, pensándolo bien, puesto que el régimen malvado sigue gobernado por el ayatolá, quizá nada cambie realmente y todo siga como de costumbre. Todo eso puede ser cierto cuando se miran las cosas desde una perspectiva física, pero cuando se miran desde una perspectiva espiritual, obtenemos un panorama totalmente diferente. Hay varios lugares en los que Jazal nos explican que los malvados provocan que Hashem se enoje con el mundo.

Por ejemplo, al final de la Guemará Sanhedrín(ב ,קיג דף (, Jazal dicen que mientras los malvados existen en el mundo, hay ira y furor en el mundo. Por el contrario, cuando son eliminados, el bien llega al mundo. Esa es la razón por la cual el rey Shelomó dice: «Cuando los malvados perecen, hay júbilo» .(משלי יא, י) Las palabras que la Guemará sigue repitiendo son «אף חרון. «Si intentamos buscar otras fuentes en la Torá que usen este término, obtendremos un panorama claro de lo que sucede cuando un malvado habita en este mundo. Cuando Hashem se dirige a Moshé Rabenu y le pide que sea el mensajero para hablar con el Faraón, Moshé se niega una y otra vez, hasta que Hashem se enoja. Las palabras del pasuk son במשה‘ ה אף ויחר. Pero ¿qué sucede cuando Hashem se enoja?

Rashí nos dice, en nombre de Rabí Yehoshúa ben Korjá, que el enojo de Hashem conlleva un castigo. Esto puede explicarse con otro lugar en el que Hashem se enojó y la Torá vuelve a usar la misma expresión אף חרון. Después del pecado del Becerro de Oro, Hashem estaba muy enojado y decidió destruir a toda la nación. Moshé Rabenu entonces Le dice אפך מחרון שוב: que desista de Su ira. Otro caso en el que Hashem tuvo אף חרון fue cuando Aharón y Miriam hablaron acerca de Moshé. Hashem los reprendió, se enojó y de inmediato se apartó de ellos. El resultado de que Hashem se apartara fue que fueron afligidos con tsaráat. Esto se debe a que Hashem no necesita castigar activamente; más bien, cuando retira Su providencia de nosotros, llegan todas las cosas malas.

Cuando Jazal nos dicen que mientras haya malvados en el mundo hay אף חרון en el mundo, es porque la gente del mundo permite que tales personas existan y que su cruel ideología florezca. Así, la gente del mundo es parcialmente responsable de esta crueldad. Por lo tanto, Hashem no puede morar en un mundo así y sencillamente se va, tal como se apartó de Miriam y Aharón cuando hablaron acerca de Moshé, y entonces llegan desastres al mundo. Así, cuando el malvado Hamán de Persia de nuestra generación es eliminado, todo el mundo se beneficia, ya que la presencia de Hashem regresa. Cuando Hashem regresa, el bien llega al mundo, como menciona la Guemará(סנהדרין סוף ( . Rabí Yosí menciona otro enfoque sobre lo que sucede cuando Hashem se enoja.

Cuando Moshé no aceptó la misión de Hashem de ir al Faraón, Hashem se enojó, lo cual Lo llevó a castigar a Moshé cambiando los roles de liderazgo. En lugar de que Moshé fuera el Cohén y Aharón el Leví, los roles se invirtieron: Aharón pasó a ser el Cohén y Moshé pasó a ser el Leví. Cuando leemos estas palabras, quizá no comprendamos plenamente la importancia de quién debía ser Cohén o Leví y, más aún, por qué es un castigo para Moshé, quien no tenía ningún interés en ningún rol y hacía todo lo posible por evitarlo. Pero puesto que es un castigo, debemos entender que tiene implicaciones negativas, y que Klal Israel se habría beneficiado mucho más si Moshé hubiera sido el Cohén.

Llevando esta idea a nuestra época, podemos concluir que, según la opinión de Rabí Yosí, cuando Hashem está enojado, cambia el liderazgo en el mundo. Tener al líder equivocado puede tener consecuencias catastróficas, como fronteras abiertas, una mala economía, un aumento del antisemitismo y guerras en Israel y en todo el mundo. Todo eso forma parte del חרון אף. Pero cuando el malvado muere, entonces el bien llega al mundo, y en este contexto, muy probablemente puede tratarse de un cambio de liderazgo para mejor. Recemos y esperemos que pronto vivamos lo que dijo Zéresh: cuando los enemigos de Israel comienzan a ser derrotados, entonces son derrotados por completo.

Publicado originalmente en The Jewish Vues.

Original en inglés